introduction
gallery
 
 

 

                                                                                                    english  |  espaňol
VENTANAS LUMINOSAS

La primera imagen en la historia de la fotografía que aún se conserva, fue realizada en 1827 por Joseph Nicephore Niepce. Desde la ventana de su estudio logró en una placa de peltre pulido captar una vista de los techos de la granja en Le Gras y para lograr dicha imagen fueron necesarias ocho horas de exposición al sol.

El siguiente paso definitivo llegaría en el año 1835 cuando Fox Talbot, consigue el primer negativo sobre papel: una vista de la ventana de su casa en Lacock Abbey.

En los inicios de la fotografía, los creadores de imágenes, tuvieron que armarse, además de su cámara oscura también de una gran dosis de paciencia para lograr imágenes que perduraran en el tiempo.

Horas de experimentación: sales de plata , bromuros, yoduros, y otras tantas sustancias fueron necesarias para lograr mejoras técnicas y con éstas, reducir los tiempos para la realización de imágenes , así como simultáneamente , los tiempos de perdurabilidad de éstas , se fueron alargando y es así que hoy en día se conserva parte de nuestra historia visual.

La invención de la fotografía fue y continúa siendo: una lucha contra el tiempo. next definite
FORCH
En los últimos años, los avances tecnológicos para la realización de imágenes, han sido innumerables, el paso de la fotografía análoga a la fotografía digital, dieron un violento giro a muchos conceptos en fotografía. El tiempo ya no es fundamental, se puede tomar una imagen y de inmediato podemos verla ,imprimirla, guardarla o desecharla. Las horas dedicadas al trabajo de laboratorio han quedado en el recuerdo o en la terquedad de algunos fotógrafos, amantes del ingrediente principal de la fotografía: El tiempo.

Se ha ganado velocidad, ahorramos horas de trabajo y en consecuencia la cantidad de imágenes a las que somos expuestos a diario se ha multiplicado, tanto, que difícilmente nos permitimos detenernos en alguna.

Somos parte, en palabras de Italo Calvino de "una humanidad cada vez más inundada por un diluvio de imágenes prefabricadas.

Los trabajos que presenta Lucía Messeguer en esta exposición, son un respiro en esa carrera de imágenes.... nos invita a detenernos, a mirar, a leer cada una de estas fotografías realizadas con la paciencia de los primeros hacedores de imágenes.

Nos mueve a la reflexión al presentar tres portafolios que, como espectadores, nos generan emociones muy distintas: El primero, conformado por imágenes captadas en un campo de concentración: Auschwitz-Birkenau, el segundo Paisajes de Forch, en Suiza, "un pedazo de tierra, cálido y sugestivo" en palabras de la fotógrafa, el tercero Hokkaido, la lucha del hombre por la sobrevivencia.

Messeguer, ha escogido tres lugares cargados de energía, el primero con la energía que deja el dolor, la soledad y el desamparo. El segundo, cargado con la paz que nos mueve a la contemplación. El ying y el yang Hokkaido es mas "poetico", sublime.

Las razones que llevaron a la fotógrafa a unir estos dos trabajos en una sola muestra, es parte de nuestra reflexión al recorrerla. Sin embargo, la autora nos va dejando pistas que como espectadores vamos siguiendo lentamente.

AUSCHWITZ-BIRKENAU

En la serie de Auschwitz , Lucía documenta y nos deja un testimonio de la arquitectura que alojó la destrucción del ser humano: muros invadidos de presencias sin rostro , que aún permanecen en pie para recordarnos lo que nunca debemos olvidar.

Las vías de un tren sin retorno llegan al complejo de Auschwitz - Birkenau. La fotógrafa nos hace recorrer el exterior para poco a poco introducirnos dentro de las barracas donde tantas historias tuvieron fin.

Aquellos que sobrevivieron, empezaron de nuevo, no sin llevar marcado ese pedazo de historia a lo largo de sus vidas. Antes y después de Auschwitz, nada volvería a ser igual. Entre ellos, el escritor Imre Kertész, Premio Nobel y sobreviviente a Auschwitz y Buchewald nos describe estos campos como "la máxima verdad sobre la degradación del ser humano en la historia moderna".

En los interiores de Auschwitz el ojo de la fotógrafa busca las ventanas ,un elemento que ha sido recurrente en su trayecto fotográfico, aquí, las convierte en una presencia que se manifiesta a través de la luz que entra por ellas , se refleja y busca una salida.

Es a través de ellas donde se encuentra la ilusión de la libertad, la esperanza de la supervivencia.HOKKAIDO

En el paraje de Forch, Lucía se detiene frente al paisaje naturalista, un género injustamente olvidado y sustituido por el paisaje urbano en la fotografía contemporánea.

La fotógrafa se funde en éste paraje, atrapa la luz de éste punto de conexiones meridianas ubicado a unos kilómetros de Zurich, lo explora durante el transcurso de un año, detiene el tiempo, y después lo deja pasar. El paisaje nunca es el mismo. Cada instante se renueva, cambia, se transforma. En el acto de fotografiar Messeguer se entrega a la meditación, fragmenta y selecciona partes de un todo, infinito.

Ya el fotógrafo norteamericano Alfred Stieglitz, nos advertía, con su serie de imágenes de nubes a las que llamaría Equivalentes: "la fotografía además de ser un documento, debía de ser la expresión y el sentimiento del fotógrafo".

Narra el Dr. Viktor Frankl , otro sobreviviente de Auschwitz, la historia de una joven de cuya muerte fue testigo. Cuenta que ésta joven, sabía, que el fin de su vida estaba próximo y le dijo al Dr. Frankl señalándole un árbol que se veía a través de la ventana de una barraca: "Aquel árbol es el único amigo que tengo en esta soledad, muchas veces hablo con él".

Cuando Frankl preguntó a la joven que le decía aquel árbol, ella respondió:

"Me dice: Estoy aquí, estoy aquí, yo soy la vida, la vida eterna.".

Así Messeguer con las imágenes de Auschwitz y Forch , nos muestra el deterioro humano pero nos abre ventanas luminosas a la paz, a la reflexión, a la mística contemplación de la naturaleza.

 

Cristina Kahlo


México City, July 2004

 

                                                                                                                 return to top


 


Copyright © Lucia Messeguer.  All rights reserved.